A Willie Colón, por su amor verdadero
Yo creo en muchas cosas que no he visto, y ustedes también, lo sé.
¿Saben de qué estoy hablando? De aquel verso en la voz de Willie Colón que nos advierte que en el tránsito de la vida a todos nos toca creer, algunas veces hasta creer llorando.
En este exilio de silencios vividos, la música es mi salvavidas, el ritmo de las cosas que me callo y las historias que no cuento.
Es “Amor Verdadero” el merengue delicado y exigente que Willie hizo sonar en las radios desde 1981.
Siete minutos y treinta segundos que no son suficientes para mí. Cada que la escucho tengo que repetirla, es un anhelo con historia y soundtrack.
La canción la descubrí como fiebre en pandemia. Fui yo mismo pidiendo “di que me quieres otra vez” en el encierro, en el silencio, caminando libre en la avenida infinita de 5 de Julio cuando el sol empezaba esconderse en Maracaibo. Y sí, me desgasté la supervivencia en el aislamiento de la música; pero mi cielo, algunas veces necesito que me den seguridad.
Willie se ha ido físicamente el 21 de febrero de este año, su trombón ahora es etéreo y con esa grandilocuencia su legado musical seguirá acompañando historias, haciendo vidas sonar en pleno idilio.
Fue un defensor de la causa de Venezuela. Usó su fama, su voz, su twitter para hablar por nosotros, para hacer oposición cantante, se lo vamos a agradecer siempre.
En los barrios de Caracas lo van a homenajear eternamente con ritmos que forman parte de la identidad urbana, de la alegría caraqueña y popular que no se rinde, como Gitana o El Gran Varón.
Mientras escribo esto la murga revienta como combustible de caderas que hacen fiesta con el trombón.
Su discografía seguirá alegrando vidas, contando historias de corazones que palpitan o se rompen, acompañando exilios que anhelan con volver.
Maestro Willie, mientras ande en este mundo seguirá “la necedad” de escucharte en medio del frío o abrazado por el viento desconcertante de Chicago.
Y cuando por fin llegue el día de mi suerte…mientras camine por Maracaibo al caer la tarde crepuscular, ese amor verdadero será un recuerdo que se renueva y escribiré sobre nosotros nuevamente.
Gracias